La croqueta: un pequeño bocado, una larga historia

La croqueta: un pequeño bocado, una larga historia

Intenta pensar en un bocado que sea en primer lugar crujiente, pero inmediatamente después cremoso. Según el nivel de inspiración que tengas ahora mismo, te vendrán a la cabeza varias opciones, pero ninguna como la clásica croqueta. La receta de esta pequeña delicia puede que no tenga secretos para ti, pero ¿conoces los orígenes de este manjar? Con el amor que profesamos a este plato, desde Grupo Abrassame te lo contamos.

Antes de conocer la historia de la croqueta como tal, seguro que te resultará curioso descubrir el origen de su nombre. Croqueta proviene de la palabra francesa croquer, la onomatopeya de crujir, por eso, si encuentras una croqueta que no sea crujiente de verdad, no merece recibir tal denominación. Con este término como punto de partida, pasó a croquette para finalmente traducirse a croqueta.

Croquer, croquette, croqueta… ¡lo has adivinado! La palabra tiene un origen indudablemente francés, lo que delata que también se hizo en Francia por primera vez. Eso sí, no hemos resuelto el caso aún. La bechamel y la croqueta se inventaron en siglos diferentes. La primera fue una deliciosa receta creada por el cocinero que trabajaba para Luis de Béchamel en el siglo XVII, aunque ahora tal nombre nos resulte divertido, se dice que su invención fue una copia de una receta de unos cocineros italianos.

Croqueta Abrassame

En sus inicios las croquetas eran un manjar exclusivo de la nobleza. ¿Por qué? Como nacieron en la corte de Luis XIV y como fueron presentadas tal como las conocemos hoy en día en un banquete para un príncipe regente de Inglaterra, primero sólo se reservaban a esta clase social. De hecho, en aquel momento este bocado era denominado croquettes à la royale, aunque ya era el plato de bechamel recubierta por una capa gruesa y crujiente que es hoy en día.

Parece mentira que el origen de este plato no fuera en España, teniendo en cuenta lo extendido que está en la actualidad. Es más, muchas veces podríamos caer en la trampa de pensar que es un plato típico de este país. Lo que sí es cierto es que se encuentran referencias de su llegada a España en textos que datan del año 1867, bastante después de su aparición en Francia.

Para rendirle homenaje a este rico bocado, en Abrassame, además de las ya míticas croquetas caseras de jamón ibérico, puedes encontrar la versión marina con salmón, mascarpone, kale y algas. Esta última mantiene la familiar textura de la croqueta, pero te sorprenderá con su sabor. ¿Quieres venir a comer un bocadito de historia? ¡Te esperamos en la cúpula del centro comercial Las Arenas!

Abrassame Barcelona