¿Por qué comemos canelones en Sant Esteve?

¿Por qué comemos canelones en Sant Esteve?

Cuando creías que ya no podías aguantar una comilona más, llega Sant Esteve, sagrado día del canelón y primer día en que empiezas a pensar que sí, este año sí será el que te apuntarás al gimnasio y aún más importante que irás más de 2 veces al mes.

Pero hoy no hay escapatoria y la tradición manda, tu cocina se convierte en un taller familiar intergeneracional con una productividad que ya le habría gustado a Henry Ford: rellena, lía, coloca y en cuestión de minutos un centenar de canelones forman en tu cocina cual guerreros de Xian.

¿Pero como hemos llegado a este precioso momento?

Pues aunque parezca mentira comer canelones el día de Sant Esteve es una tradición  “bastante moderna” que empezó a principios del siglo XX. Hasta entonces el plato por excelencia era el arroz que se elaboraba con los restos de la carn d’olla y el rustido del día de navidad.

El canelón de origen Italiano ( Aunque con diferencias con el que se elabora en Cataluña) se popularizo entre la clase burguesa catalana en el siglo XIX gracias a los chefs Italianos residentes en Barcelona pero no fue hasta la apertura del restaurante  Maison Dorée  en 1903 ubicado en plaza Catalunya ( ahora es un Sefora) que se empezó a hacer popular entre todas las clases sociales y expandirse por el territorio catalán.

Aunque aún faltaba un pequeño empujón y este se lo dio Ramón Flo, que fundó la empresa  El Pavo y con ella las placas de pasta de canelones que hacían mucho más llevadera la tarea de elaborarlos y conseguir así que el canelón desbancara al arroz y monopolizará la oferta gastronómica de Sant Esteve dándonos un manjar que en Abrassame elaboramos de la manera tradicional catalana para que si eres un gran fan de los canelones Sant Esteve sea el día que tú quieras